El mes de septiembre arrancó con un nuevo incremento en los precios de las naftas y el gasoil en todo el país. La suba, que en Misiones alcanzó hasta el 3,1%, se aplicó a partir de impuestos que habían quedado postergados en 2024 y que ahora fueron implementados de manera acumulada. El Gobierno oficializó la medida mediante el Decreto 617/2025, lo que generó un fuerte impacto en las estaciones de servicio y en el bolsillo de los consumidores.
En Posadas, varios vecinos expresaron su malestar ante el aumento. Jubilados señalaron que los haberes no alcanzan para cubrir los gastos, mientras que trabajadores y motociclistas remarcaron que cada ajuste en los combustibles repercute en todos los productos de consumo diario. “Cuando sube el combustible, sube todo, pero el sueldo sigue igual”, se quejó uno de los consultados. Otros directamente calificaron la situación como “una locura” y cuestionaron la falta de relación entre el valor del dólar y el de la nafta.
En YPF, los nuevos precios quedaron en $1.488 la nafta súper, $1.715 la Infinia, $1.506 el gasoil común y $1.716 el diésel premium. En las privadas, los valores oscilaron en cifras similares, con algunas diferencias según la localidad. Los incrementos, aunque porcentualmente moderados, se sienten de forma inmediata en la economía diaria y refuerzan la incertidumbre entre los usuarios, que advierten que el ajuste se repetirá en los próximos meses sin que los salarios acompañen la escalada inflacionaria.