El robo de cables volvió a golpear con fuerza en Misiones. En esta ocasión, un nuevo hecho en la subestación de San Ignacio dejó sin suministro eléctrico a toda la localidad y zonas aledañas. Se trata del segundo episodio en menos de una semana, lo que generó malestar y preocupación en la población.
La ingeniera Mariana Pintos, gerente de Interior de Energía de Misiones, explicó en diálogo radial que el delito no solo provoca pérdidas económicas, sino que también pone en riesgo a los propios delincuentes y afecta gravemente a la comunidad.
“Uno se asombra por la osadía de quienes cometen este hurto, sin medir el daño que hacen a la sociedad ni el que pueden ocasionarse ellos mismos”, señaló Pintos.
El episodio ocurrió en la subestación de rebaja de 33 a 13, ubicada a la vera de la ruta, que abastece a San Ignacio y alrededores. Según informó la funcionaria, el domingo pasado ya se había registrado un hecho similar que dejó sin energía a toda la zona durante más de seis horas.
“Nuevamente han sustraído todo lo que es el cobre de la puesta a tierra del transformador. El domingo también se llevaron las protecciones del transformador general. Esto provoca un gran enojo, porque no está previsto en nuestro trabajo cotidiano”, detalló.
La magnitud del daño es considerable: toda la localidad de San Ignacio, incluyendo Costa de Oro y parte de Santa Ana, quedó sin servicio eléctrico. Aunque en el último caso se logró reponer la energía en 45 minutos gracias al accionar rápido del personal técnico, el incidente del fin de semana pasado demandó varias horas de reparación.
Además de las pérdidas materiales y los costos elevados para la empresa, la funcionaria advirtió que estos hechos se repiten en distintas zonas de la provincia, tanto urbanas como rurales.
“No solamente ocurre en esta localidad, también en la zona rural. Los transformadores rurales, que tanto cuesta instalar, son derribados para sacarles el cobre. El daño que hacen es enorme”, remarcó.
Consultada sobre posibles medidas de seguridad, Pintos explicó que ya se implementan cámaras y guardias en algunas estaciones, como en San Isidro, pero aun así los delincuentes logran cometer los robos.
“Estamos analizando más medidas, pero lo cierto es que aunque haya cámaras o seguridad, la gente se las ingenia y logra estos hurtos”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado a la comunidad:
“Es importante que, si alguien vio algo, lo denuncie. Necesitamos la colaboración de la sociedad para combatir este problema”.