Donald Trump, durante una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en la Casa Blanca el lunes 14 de julio, lanzó una advertencia directa a Vladimir Putin: si Rusia no acuerda una tregua con Ucrania en los próximos 50 días, Estados Unidos aplicará “aranceles secundarios” del 100 % . Bajo su argumento, estos gravámenes se extenderían incluso a terceros países que comercien con Rusia, como una presión adicional al Kremlin .
Además, Trump anunció que planea vender armas a países europeos para que las transfieran a Ucrania, lo que reforzaría la postura aliada frente a la agresión rusa . Esta declaración representa un quiebre en su enfoque hacia Putin, ya que en sus recientes sanciones implementadas en abril había excluido a Rusia, sin que hasta entonces especificara medidas tan concretas .
Esta oferta fuerte y condicionada marca un endurecimiento sin precedentes por parte de Trump, al condicionar las relaciones comerciales con Rusia a un cese al fuego efectivo en Ucrania en un plazo acotado de poco más de un mes.