Tras más de 11 horas de sesión, la Cámara de Diputados aprobó en la madrugada de este jueves la reforma de la Ley de Glaciares con 137 votos a favor, 111 en contra y 3 abstenciones. La iniciativa modifica la Ley 26.639 y redefine el alcance de la protección sobre glaciares y zonas periglaciares, al tiempo que flexibiliza condiciones para el desarrollo de actividades productivas, especialmente vinculadas a la explotación de recursos.
El proyecto fue respaldado por el oficialismo y bloques aliados como el PRO, la UCR y espacios provinciales, además de apoyos puntuales de otros sectores. En contrapartida, la mayoría de Unión por la Patria, la izquierda y otros legisladores votaron en contra, marcando una fuerte división en torno al equilibrio entre desarrollo económico y resguardo ambiental.
Desde el Gobierno nacional celebraron la sanción y la calificaron como “histórica”. Aseguraron que la reforma aporta “precisión científica” y “seguridad jurídica”, al tiempo que otorga mayor protagonismo a las provincias en la administración de sus recursos. También defendieron que la nueva redacción corrige restricciones que, según sostienen, impedían el desarrollo en zonas sin valor ambiental protegido, y plantearon que crecimiento económico y cuidado ambiental “no son incompatibles”.
