La fundación Ohana continúa avanzando con la construcción de un hospital veterinario de alta complejidad en Salto Encantado, Misiones, destinado a brindar atención especializada a la fauna silvestre afectada por el impacto humano. La iniciativa, impulsada por la Fundación Dante Piesco, responde a la creciente necesidad de asistencia médica para animales nativos heridos o desplazados por la deforestación, la caza ilegal o el avance urbano.
Fernando Piesco, referente de la organización, explicó en una entrevista radial que el proyecto se desarrolla gracias a aportes voluntarios y se encuentra en una etapa clave, con la estructura ya levantada y el equipamiento en proceso de adquisición. “Nos llegó un tucán con un disparo en el pecho. Para atender estos casos necesitamos tecnología adecuada y capacidad de respuesta inmediata”, detalló, al subrayar la importancia del centro médico.
Además del cuidado de la fauna silvestre, el espacio busca apoyar a protectoras de animales domésticos con recursos tecnológicos inaccesibles para muchas de ellas, y fomentar la castración masiva como herramienta de control poblacional. El hospital funcionará también como articulador con organismos estatales y ONGs para promover la convivencia equilibrada entre animales y humanos.
El santuario de Ohana, donde son alojados los animales que no pueden ser reinsertados en la naturaleza, no está abierto al público general. Solo pueden ingresar madrinas y padrinos —quienes colaboran económicamente de forma mensual— como una forma de garantizar el bienestar de los animales y evitar su revictimización. “No creemos en la exposición de animales para obtener recursos. Ellos ya sufrieron suficiente”, concluyó Piesco.