Las intensas lluvias que azotaron el centro de Texas este domingo llevaron a las autoridades a suspender las labores de búsqueda y rescate en el corredor del río Guadalupe, en el condado de Kerr, donde iniciaron las trágicas inundaciones del 4 de julio. El Departamento de Policía de Kerrville ordenó evacuar inmediatamente a todos los equipos —incluyendo voluntarios— por riesgo extremo de inundación súbita . Más de 160 personas siguen desaparecidas y se registraron al menos 129 muertes confirmadas solo en el condado afectado .
El panorama es crítico: la crecida del río Guadalupe alcanzó niveles alarmantes, subiendo casi 15 pies (más de 4,5 metros) en pocas horas, lo que inundó puentes y caminos como la Highway 39, cerrada al paso salvo para emergencias . Autoridades climatológicas advirtieron que podrían caer entre 2 y 4 pulgadas de lluvia por hora, incrementando la amenaza de nuevas inundaciones repentinas ().
La búsqueda se reanudaría el lunes, siempre que el nivel del río y las condiciones climáticas lo permitan (). Mientras tanto, se realizaron evacuaciones preventivas en distintos condados como San Saba, Lampasas y Schleicher. Además, las autoridades emitieron alertas telefónicas y puertas a puerta en Kerrville para advertir a residentes sobre el riesgo inminente