Las Fuerzas Armadas de Israel lanzaron este martes una nueva oleada de bombardeos contra “objetivos del régimen” en Teherán, capital de Irán, en el undécimo día de enfrentamientos abiertos entre ambos países. Según el Ejército israelí, los ataques se concentraron en distintos puntos de la ciudad durante la madrugada y continuaron horas más tarde como parte de la ofensiva aérea en curso.
El gobierno de Benjamín Netanyahu sostiene que la operación busca debilitar al régimen iraní, al que considera una amenaza directa para la seguridad israelí. De acuerdo con el portavoz militar Effie Defrin, cerca de 1.900 soldados y comandantes iraníes murieron desde el inicio de la ofensiva, mientras que la organización HRANA estima que los civiles fallecidos superan los 1.100.
En paralelo, Irán respondió con dos oleadas de misiles que activaron las alarmas antiaéreas en ciudades israelíes como Tel Aviv y Jerusalén, en un nuevo capítulo de la escalada militar que mantiene en vilo a Medio Oriente
