A partir de la reforma migratoria y fiscal “One Big Beautiful Bill” firmada por el presidente Trump el 4 de julio de 2025, comenzaron a regir una serie de nuevas tarifas y aumentos significativos para diversos procesos migratorios en EE.UU
El cambio más destacado es la introducción de la nueva “Visa Integrity Fee” de USD 250, obligatoria para prácticamente todas las visas de no inmigrante (turismo B‑1/B‑2, estudio F/M, trabajo H‑1B, intercambio J), y de carácter no exencionable, calculable anualmente según inflación a partir de 2026. Además, se suma una tarifa I‑94 mínima de USD 24 y otros recargos como $40 para ESTA y $30 para EVUS según el programa aplicable.
El nuevo marco también introduce costos para trámites anteriormente gratuitos o más accesibles:
Solicitar asilo cuesta ahora USD 1 000, y se establece un recargo anual adicional de USD 100 por cada año que el caso permanezca pendiente. Los permisos de trabajo (EAD) asociados a peticiones de asilo, TPS o parole tienen un costo inicial mínimo de USD 550, con renovaciones a USD 275, sin posibilidad de exención. Para TPS, la tarifa de registro o reinscripción se eleva de USD 50 a USD 500, y el EAD correspondiente sigue los mismos valores señalados arriba.
Este conjunto de medidas financieras endurece aún más los requisitos para migrantes, solicitantes de asilo y trabajadores temporales, generando críticas por aumentar las barreras de acceso a procesos legales y beneficios migratorios, especialmente entre grupos con menos recursos. También se considera que impactará en demanda general de visas y las finanzas de empresas que recurren a talento extranjero.
