En medio del debate nacional por la posible baja de la edad de imputabilidad, el secretario penal Héctor Kuzeck advirtió que la medida, por sí sola, no resolverá el problema de fondo de la delincuencia juvenil. En una entrevista realizada en Red Ciudadana, el funcionario judicial puso el eje en la prevención, la educación y la falta de herramientas reales del Estado para intervenir antes de que los menores ingresen de lleno al circuito penal.

Kuzeck explicó que el actual régimen penal juvenil es antiguo y presenta limitaciones concretas: muchos delitos cometidos por menores prescriben sin dejar antecedentes, lo que impide un seguimiento efectivo de trayectorias delictivas que comienzan a edades muy tempranas. “Cuando llegan a la mayoría de edad, recién ahí aparecen como delincuentes graves, pero antes el sistema ya los perdió”, señaló. Además, remarcó que en Misiones la participación de menores en delitos no es masiva, aunque sí creciente, y muchas veces vinculada a la utilización de chicos por parte de adultos, una conducta que hoy ya agrava las penas.
El funcionario fue crítico con la idea de bajar la imputabilidad hasta los 13 años sin un abordaje integral: “El delito ya ocurrió cuando interviene la Justicia. No hay ganadores en el proceso penal”. En ese sentido, alertó sobre la falta de recursos, instituciones y personal para contener, sancionar y reinsertar a menores bajo tutela del Estado. Para Kuzeck, la discusión de fondo no es solo legal, sino social: sin educación, seguimiento y prevención temprana, cualquier reforma corre el riesgo de ser solo una respuesta tardía a un problema que empieza mucho antes.
