Luego de la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que el Gobierno avanzará hacia un nuevo sistema para medir la inflación, aunque aclaró que el cambio metodológico no se aplicará en el corto plazo. En ese marco, anticipó que la inflación de enero sería similar a la registrada en diciembre de 2025 y negó cualquier tipo de intervención sobre el organismo estadístico.
Caputo sostuvo que la salida de Lavagna se dio “en buenos términos” y atribuyó la polémica a una diferencia de criterios sobre los tiempos para implementar la nueva metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Según explicó, tanto él como el presidente Javier Milei coincidieron en postergar la modificación hasta que el proceso de desinflación esté plenamente consolidado, descartando presiones externas, incluso del FMI.
Por ahora, el IPC continuará calculándose con la metodología vigente desde 2017, basada en una canasta construida con datos de consumo de años anteriores. El Gobierno considera que los cambios en los hábitos de consumo —acelerados por la pandemia— dejaron desactualizada la información más reciente disponible, por lo que planea realizar una nueva encuesta de hogares antes de avanzar con una fórmula renovada.

