El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reconoció públicamente que el estratega de comunicación argentino Fernando Cerimedo colaboró de forma activa durante su campaña electoral y en los primeros meses de su gestión de gobierno. Sin embargo, mediante un mensaje difundido en video, el jefe de Estado negó de forma categórica que el consultor haya mantenido un contrato formal, una relación laboral directa con el Ejecutivo o facultades para actuar y tomar decisiones en representación de la Presidencia o de su entorno familiar.
La pronunciación del mandatario se produjo ocho días después del ataque armado contra la abogada Nadia Beller, expareja de Cerimedo, quien acusó al estratega de ser el presunto autor intelectual de un intento de feminicidio. En sus declaraciones públicas, Beller había calificado al argentino como un “presidente en la sombra” dentro de la administración de Paz, señalándolo por supuestas injerencias en la designación de cargos públicos y en negociaciones que involucraban a allegados del poder central. Actalmente, el consultor se encuentra bajo prisión preventiva en un centro penitenciario de Santa Cruz.
Ante el revuelo político y judicial, Paz detalló que el contacto con Cerimedo se inició durante la segunda vuelta electoral y se extendió al arranque del mandato, pero remarcó que jamás se le otorgaron credenciales ni nombramientos como ministro, viceministro o delegado. Finalmente, el presidente boliviano instó a la Policía Nacional a profundizar las investigaciones sobre el atentado contra Beller y ratificó que el Gobierno brindará las garantías necesarias para que el proceso penal avance con total transparencia e independencia.
