El descanso dejó de ser solamente una cuestión de horas. Estrés, pantallas, rutinas aceleradas y malos hábitos terminan afectando mucho más que el cansancio cotidiano. Ese fue uno de los ejes de la charla que mantuvo en Red Ciudadana el doctor César Gaspar Dusset, quien abordó cómo el sueño impacta directamente en la salud física, mental y hormonal.
“El cuerpo tiene una capacidad enorme de adaptación, pero cuando el mal descanso se vuelve rutinario empiezan a aparecer síntomas”, explicó el profesional, especializado en medicina preventiva e integrativa. Dolores musculares, falta de concentración, hipertensión, caída del cabello, cansancio constante y problemas de memoria pueden tener relación directa con alteraciones del sueño.
Durante la entrevista, Dusset remarcó que dormir y descansar no son exactamente lo mismo. Mientras el descanso puede aliviar el cansancio físico, el sueño cumple funciones mucho más profundas. “Durante la noche el cuerpo realiza una especie de autolimpieza. Se reorganiza el cerebro, se fijan conocimientos y se eliminan toxinas”, detalló.
En ese sentido, advirtió sobre uno de los hábitos más frecuentes de la actualidad: el exceso de pantallas durante la noche. Según explicó, la exposición a luces LED y celulares altera la producción de melatonina, la hormona encargada de regular el sueño. “El cuerpo interpreta que sigue siendo de día y eso modifica todo el funcionamiento biológico”, sostuvo.
Otro de los puntos que despertó interés entre los oyentes fue la relación entre alimentación y descanso. El especialista señaló que comer tarde, especialmente frente a pantallas, puede interferir en la producción hormonal necesaria para dormir correctamente. “Mientras el cuerpo está procesando alimentos y hay insulina circulando, no se genera melatonina”, indicó.
Entre las recomendaciones básicas para mejorar la calidad del sueño, el médico compartió una regla simple a la que llamó “3-2-1”: evitar comidas tres horas antes de dormir, no tomar líquidos dos horas antes y dejar las pantallas una hora antes de acostarse.
Además del sueño, Dusset explicó que existen cuatro pilares fundamentales para sostener una buena salud: alimentación equilibrada, actividad física, descanso adecuado y manejo del estrés. “Muchas veces naturalizamos síntomas o dolores que el cuerpo viene mostrando hace tiempo”, reflexionó.
La charla también abrió la puerta a futuros encuentros sobre alimentación, hábitos y bienestar integral, temas que cada vez generan más consultas en los espacios de salud preventiva.
