En sus últimas horas bajo arresto domiciliario, antes de que la Corte Suprema habilitara su extradición a Estados Unidos, el empresario Fred Machado rompió el silencio en una entrevista exclusiva de ocho horas con la periodista Caro Fernández, lanzando una contundente amenaza al Gobierno nacional: “Si hablo, se cae el país”. Machado, acusado por la justicia estadounidense de narcotráfico, lavado de dinero y estafa, reveló un supuesto mensaje enviado a la cúpula libertaria a través de Santiago Caputo: “Yo no quiero ir a Estados Unidos. Si esto explota, yo fundo todo. Yo hablo y se cae el país mañana”. La crónica de sus últimas horas también pintó un cuadro de traiciones y presuntos vínculos oscuros con figuras políticas de alto nivel.
Con visible “bronca y decepción”, Machado también apuntó directamente contra el diputado José Luis Espert, a quien financió en la campaña de 2019, reclamándole por haberlo negado públicamente. Además de Espert, el empresario detalló supuestos vínculos financieros que involucran a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y al gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck. Sobre Bullrich, el relato periodístico describe una supuesta triangulación de más de 3 millones de dólares, de los cuales al menos 215.000 habrían sido derivados a su campaña presidencial de 2023. En cuanto a Weretilneck, Machado lo acusó de mentir y lo vinculó a negocios de explotación de arenas silíceas en Río Negro a través de supuestos testaferros.
Durante el extenso encuentro en su casa de Viedma, Machado intentó desvincularse de la acusación más grave, asegurándole a la periodista que se trata de “una cuestión de plata, no de droga”. La entrevista culminó con el relato del momento en que se enteró de la habilitación de su extradición, perdiendo la calma. Rodeado por sus perros, su ruego final a la periodista, “No me dejes solo”, precedió al operativo policial que lo trasladó para dar inicio al proceso formal de entrega a la justicia estadounidense.
