Hoy, jueves seis de noviembre de dos mil veinticinco, el Tribunal Oral Federal número siete da comienzo al juicio por la conocida Causa Cuadernos de las Coimas, considerado uno de los procesos judiciales por corrupción más voluminosos de la historia reciente argentina, el cual podría extenderse por varios años. Este proceso penal sienta en el banquillo a un total de ciento veintiséis imputados, entre los que destacan la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el exministro de Planificación Julio De Vido y el exsecretario de Obras Públicas José López, además de una numerosa lista de empresarios y exfuncionarios implicados. El caso busca desmantelar y juzgar un presunto esquema de recaudación ilegal de sobornos que operó durante los gobiernos kirchneristas.
El origen de la investigación, iniciada en dos mil dieciocho por el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli, se basa en las detalladas anotaciones del chofer Oscar Centeno, quien supuestamente registró traslados de cuantiosas sumas de dinero entre los principales empresarios de la obra pública y funcionarios del gobierno entre los años dos mil tres y dos mil quince. Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, los imputados conformaron una asociación ilícita cuyo objetivo era enriquecerse ilícitamente y financiar otras actividades delictivas con coimas que, se estima, movieron miles de millones de dólares. Los lugares de entrega de estos pagos ilegales, detallados en la causa, incluían la Residencia de Olivos, la Casa Rosada y domicilios privados de la familia Kirchner.
El desarrollo del juicio se llevará a cabo de manera virtual, debido a la gran cantidad de personas involucradas, y las audiencias se realizarán todos los jueves a las nueve y treinta de la mañana, siendo transmitidas públicamente por YouTube. Las acusaciones principales que enfrentan los imputados abarcan asociación ilícita, cohecho activo y pasivo, y encubrimiento, con la fiscalía solicitando que Cristina Kirchner sea juzgada como la jefa de la asociación ilícita. Con la participación de casi novecientos testigos y el valor probatorio de los cuadernos originales confirmado por peritaje, este juicio marca una nueva e importante etapa judicial para las figuras clave del kirchnerismo y el empresariado.