La Agencia Nacional de Seguridad Vial encendió una nueva advertencia tras detectar licencias de conducir falsas adquiridas por redes sociales. El caso más reciente ocurrió en la Ruta Nacional 34, en Santa Fe, donde un camionero presentó un documento adulterado sin hologramas y con signos evidentes de manipulación. El propio conductor reconoció haberlo comprado online.
Circular con una licencia trucha no solo implica multas que pueden llegar a $1.700.000 en algunas jurisdicciones: también constituye un delito por uso de documento público falso y deriva en una causa judicial. Además, el vehículo queda retenido si no hay otra persona habilitada para seguir la marcha. Los controles permiten detectar irregularidades por fallas de impresión, tintas UV ausentes o datos que no coinciden con el sistema nacional.
Las autoridades recuerdan que la licencia oficial (incluida su versión digital en Mi Argentina, válida en 22 provincias y CABA) cuenta con múltiples medidas de seguridad para evitar adulteraciones. Desde la ANSV insisten en que manejar no es un trámite para esquivar con atajos: es una responsabilidad que requiere documentación legítima y vigente para proteger la vida propia y la de los demás.