El entrenador de Boca Juniors, Miguel Ángel Russo, de 69 años, sigue en recuperación tras haber sido internado la semana pasada por una infección urinaria. Aunque su estado de salud evolucionó favorablemente y los últimos estudios no mostraron complicaciones, los médicos le recomendaron mantener el reposo domiciliario al menos por algunos días más.
Russo había permanecido internado en el Instituto Fleni, donde le detectaron una bacteria. Allí recibió visitas de su hijo Ignacio, delantero de Tigre, y de su ayudante de campo Claudio Úbeda, además del apoyo de varios referentes del fútbol como Guillermo Barros Schelotto y Gustavo Alfaro. El viernes recibió el alta y desde entonces continúa su recuperación en casa.
Mientras tanto, los entrenamientos del plantel xeneize se mantienen bajo la conducción de Claudio Úbeda y el resto del cuerpo técnico, siguiendo la planificación que el DT supervisa a distancia. Boca acumula tres triunfos consecutivos y se prepara para enfrentar a Rosario Central el próximo domingo en el Gigante de Arroyito, aunque todavía es incierta la presencia de Russo en el banco de suplentes. En el club destacan que la prioridad absoluta es su salud y su regreso dependerá de la evolución en los próximos días.