Teherán, Irán – Un ataque aéreo israelí impactó este lunes las instalaciones de la televisión pública iraní IRIB, ubicadas en el Distrito 3 de Teherán, justo mientras se transmitía un noticiero en vivo. Las imágenes, que rápidamente se viralizaron, muestran a la conductora abandonando el estudio entre escombros y polvo tras una fuerte explosión que sacudió el edificio y provocó el colapso parcial del techo.
El bombardeo generó un incendio en el inmueble de cinco plantas y obligó a evacuar de inmediato al personal periodístico y técnico. Aunque Israel sostiene que sus operaciones se enfocan únicamente en blancos militares, este ataque contra un medio de comunicación estatal marca un giro en la estrategia.
La Fuerza Aérea israelí confirmó haber atacado “objetivos militares en el centro de Irán”, alegando que se emitió un aviso previo para que la población civil pudiera evacuar. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, defendió la ofensiva al declarar que IRIB es “el altavoz de propaganda del régimen iraní” y anticipó que “pronto dejará de existir”.
Escalada del conflicto y contexto bélico
Este bombardeo se enmarca en una campaña militar que ya lleva cuatro días, tras los primeros ataques israelíes contra infraestructuras nucleares y objetivos estratégicos en territorio iraní. Según fuentes oficiales, Israel asegura tener el control del espacio aéreo sobre Teherán.
En respuesta, Irán ha intensificado su ofensiva lanzando misiles contra áreas urbanas israelíes, desafiando el sistema antimisiles Iron Dome. Ambas naciones reportan víctimas fatales y daños materiales significativos.
El ataque contra la sede de IRIB se interpreta como un intento de acallar la voz oficial del régimen iraní, lo que agrava aún más la tensión regional.
Reacciones y medidas de emergencia
Tras el bombardeo, Israel emitió una orden de evacuación para el Distrito 3 de Teherán, donde además de la televisora, se ubican embajadas y oficinas gubernamentales. Las autoridades iraníes confirmaron que las transmisiones continúan desde un estudio alternativo y calificaron la ofensiva como un golpe no solo militar, sino también simbólico y mediático.