Un incendio de gran magnitud se registró este domingo en el frigorífico Campo San Isidro, ubicado en el barrio Fátima de Garupá, provocando daños severos en el sector de fábrica y en la playa de camiones. Aunque no se reportaron víctimas fatales, el fuego avanzó con tal violencia que produjo al menos tres explosiones y afectó a varios vehículos, según confirmaron autoridades y trabajadores del lugar.
El foco ígneo se originó en la zona de estacionamiento de transportes, donde se hallaban camiones con combustible y tanques de aceite utilizados para mantenimiento. Desde allí, las llamas se propagaron rápidamente hacia el área de producción. “Sabemos que arrancó en el sector de playa de camiones y ahí se desparramó hacia el sector de fábrica… pero cómo arrancó, qué fue lo que inició el fuego, todavía no sabemos”, explicó Federico Panoso, gerente del frigorífico, quien dialogó con Red Ciudadana tras una jornada que calificó como “terrible”.
Explosiones, daños y un operativo masivo
Bomberos de la Policía, Bomberos Voluntarios y equipos de emergencia de distintas localidades trabajaron durante horas para contener el siniestro. Según Panoso, “hubo como tres explosiones” debido al combustible almacenado en los vehículos y a los insumos del taller interno. Dos bomberos resultaron heridos por el impacto de una de las detonaciones.
Las pérdidas materiales son importantes: el área de fabricación de fiambres y embutidos quedó completamente inutilizada. “La fábrica quedó completamente destruida… hay cosas que están derretidas como si fuese embesera”, señaló el gerente, quien destacó que las llamas encontraron salida por el techo, lo que multiplicó el daño estructural.
Agradecimiento y apoyo institucional
Panoso aprovechó la entrevista para subrayar el trabajo del personal de emergencia. “Decidí dar la nota porque quería que les llegue este mensaje a los bomberos: el trabajo fue increíble”, remarcó. También mencionó que “vinieron muchos equipos… llegaron a salvar parte del edificio”, aunque no pudo agradecerles en persona durante el caos.
El gerente confirmó que unas 50 personas trabajan en el frigorífico y que la incertidumbre es grande. “Estaban todos muy angustiados, inclusive se metieron a querer ayudar, pero en un momento era imposible, parecía de película”, relató.
El Ministro de Industria estuvo presente en el lugar durante el incendio y luego se reunió con la empresa para analizar alternativas de acompañamiento. “Hoy tenemos que resolver en tiempo récord cómo salir adelante para encarar diciembre, que es nuestro mes fuerte”, afirmó Panoso.
Investigación en marcha
La Policía continúa con las pericias para determinar el origen del incendio. Las autoridades coincidieron en que el hecho de que haya ocurrido un domingo redujo posibles consecuencias mayores, considerando la cercanía de una escuela y el intenso tránsito habitual de días hábiles.
El predio permanece parcialmente cercado mientras avanzan los trabajos de evaluación estructural y las tareas de limpieza, en un siniestro que dejó a una de las plantas productivas más importantes de la zona en un parate forzado.