La inflación mayorista experimentó un marcado rebrote durante agosto al registrar una variación del 2,1% a nivel nacional, convirtiéndose en el indicador más elevado de los últimos tres meses según los datos oficiales difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con esta aceleración impulsada principalmente por el rubro energético y los insumos traídos del exterior, el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) acumuló una suba del 19,1% en los primeros ocho meses de 2026 y una variación interanual del 29,8%.
El comportamiento del índice estuvo fuertemente condicionado por el encarecimiento de los productos primarios, que treparon un 4,6% frente a un alza más moderada del 1,3% en los artículos manufacturados. Al interior de los bienes primarios, el sector de petróleo crudo y gas registró un contundente incremento del 8%, motivado por el recalentamiento de las cotizaciones internacionales del crudo a raíz de los conflictos bélicos en Medio Oriente, sumado al avance del 2,2% en la división de productos agropecuarios.
Por su parte, los artículos importados mostraron un incremento del 2,9% en el período analizado, superando el promedio general a pesar de la relativa estabilidad registrada en la pauta de depreciación del tipo de cambio oficial. El desempeño de la variable mayorista continúa siendo monitoreado de cerca por las consultoras privadas y los analistas del mercado, en tanto que su dinámica suele actuar como un indicador adelantado sobre la formación de precios que posteriormente se traslada a las góndolas y al consumidor final.
