La Justicia de Misiones dictó un fallo decisivo en el caso de Leandro “Girula” Escalante, el albañil de 33 años que murió tras un violento procedimiento policial en un albergue transitorio de Posadas en 2014. En una resolución considerada histórica por su contundencia, el tribunal impuso prisión perpetua a la policía Lourdes Beatriz Tabárez y a Ricardo Rafael Escobar, al declararlos responsables del delito de tortura agravada seguida de muerte. Ambos quedaron detenidos de inmediato, luego de que el tribunal rechazara los planteos de nulidad e inconstitucionalidad de sus defensas.
El veredicto también alcanzó a otros integrantes de la patrulla que intervino aquella madrugada del 19 de julio. Lucas Nahuel Sarabia Allosa y Carlos Alberto Da Silva fueron condenados a 4 años de prisión e inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos por omisión de evitar la comisión de tortura. Da Silva quedó con la pena considerada cumplida por el tiempo que pasó detenido durante el proceso, mientras que Sarabia Allosa fue absuelto del cargo de vejaciones por el beneficio de la duda, aunque deberá cumplir la condena por omisión.
El fallo cerró un capítulo largamente esperado por la familia de Girula y organizaciones de derechos humanos, que desde hace años reclaman justicia frente a lo que calificaron como un caso emblemático de violencia institucional en la provincia.