A partir del 1° de julio, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) pondrá en marcha un nuevo régimen que exime de la percepción del IVA a las compras de alimentos que no superen los 10 millones de pesos, siempre que sean realizadas por consumidores finales. La medida será automática, sin necesidad de declarar la condición del comprador, y se aplicará a supermercados, autoservicios, minimercados y comercios de cercanía.
Con esta modificación se busca simplificar el proceso de facturación, reducir conflictos en los puntos de venta y aliviar la carga tributaria para consumidores y pequeños comercios. Hasta ahora, se presumía que los compradores no eran consumidores finales y se aplicaban recargos de entre el 5,25% y el 10,5% sobre el total de la factura. Esto generaba tensiones e incluso maniobras como fraccionar compras para evitar el recargo.
La nueva normativa busca fomentar el consumo y mejorar la transparencia de las operaciones comerciales, especialmente en sectores informales o con bajo nivel de bancarización. También se alinea con los nuevos criterios de facturación que establecen la obligación de identificar al comprador solo en compras mayores a 10 millones. Para el resto, se eliminará la percepción del IVA de manera directa, agilizando y desburocratizando las transacciones cotidianas.
Nuestro experto, el contador Ivan Acosta, nos explica: