El Gobierno nacional dispuso un nuevo incremento en los impuestos que gravan la nafta y el gasoil, que comenzará a aplicarse desde el lunes 1 de septiembre. La medida impactará directamente en el precio al surtidor, con una suba de $10,52 por litro de nafta súper y de $8,58 para el gasoil.
El ajuste fue oficializado a través del decreto 617, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Caputo. Según lo establecido, se trata de una actualización parcial: el aumento completo de los tributos postergados desde 2024 se aplicará recién en octubre.
Con esta decisión, el Ejecutivo acumula 15 desdoblamientos en la aplicación de los impuestos a los combustibles desde el año pasado, buscando morigerar su impacto en la inflación. Mientras tanto, las petroleras definirán en los próximos días cómo trasladarán la suba a los precios finales, en un esquema de tarifas que YPF ya ajusta de manera dinámica según zona y demanda.