El paro de colectivos continúa este viernes con impacto en distintos puntos del país y deja a miles de usuarios sin servicio. La medida, impulsada por empresas que no completaron el pago de salarios de marzo, responde a la falta de fondos nacionales y expone un conflicto que se replica tanto en el AMBA como en el interior.
En Misiones, el sistema integrado de Posadas, Garupá y Candelaria permanece paralizado, en línea con la decisión confirmada por la UTA. La protesta se desarrolla bajo distintas modalidades: en algunos casos hay retención total de tareas (con choferes en sus puestos pero sin prestar servicio) y en otros, una fuerte reducción de frecuencias.
El trasfondo es una crisis estructural del sector. Empresarios advierten por la caída de ingresos, el aumento del combustible y el atraso en subsidios, en un contexto donde la deuda acumulada supera los 30 mil millones de pesos. Sin definiciones de Nación, el conflicto escala y mantiene en vilo al transporte público.
