Un hombre de 37 años permanece detenido desde hace más de cuatro meses en Oberá, acusado de abuso sexual agravado contra su hija de 15 años. La denuncia surgió a partir de un trabajo práctico escolar en el que la adolescente relató un supuesto caso de abuso intrafamiliar. Sin embargo, durante una entrevista en Cámara Gesell, la menor confesó que el texto no era real y que había sido inspirado en una película, ya que consideraba que su vida no tenía “nada interesante” para contar.
A pesar de que las pericias médicas y psicológicas no encontraron indicios compatibles con un hecho traumático, ni rastros físicos ni antecedentes clínicos vinculados a un posible abuso, el acusado sigue detenido. El abogado defensor denunció que el trabajo escolar nunca fue incorporado formalmente como prueba y que la situación se mantiene por una “excesiva cautela” del juzgado, que aún no resolvió la excarcelación por temor a una revinculación con la menor.
La familia atraviesa una crisis profunda: el acusado, padre de diez hijos, enfrenta problemas de salud y está privado de su libertad sin pruebas objetivas en su contra. Mientras tanto, su esposa apoya su versión desde el principio y la hija continúa en el hogar familiar. La defensa pidió empatía y responsabilidad ante estos casos, remarcando la necesidad de garantizar tanto los derechos de las víctimas como la presunción de inocencia.