Chile decidió suspender las importaciones de carne y productos animales provenientes de zonas argentinas reconocidas como libres de fiebre aftosa sin vacunación. La medida responde a cambios internos dispuestos por el gobierno de Javier Milei, específicamente a la Resolución 460/2025 del Senasa, que flexibilizó el movimiento de productos ganaderos entre regiones con distintos estatus sanitarios. Esta desregulación, impulsada por el Ministerio de Transformación y Desregulación, eliminó condiciones que Chile consideraba clave para mantener el ingreso seguro de carne argentina.
Desde el gobierno de Gabriel Boric indicaron que esta decisión se basa en la pérdida de garantías sanitarias previamente acordadas, afectando principalmente a la Patagonia, que había sido reconocida como zona libre sin vacunación desde 2008. La medida chilena se oficializó el 30 de julio y genera preocupación por su impacto directo en las exportaciones, ya que Chile es uno de los mercados más importantes para la carne argentina.
Además del conflicto con el país vecino, la nueva política sanitaria generó fuertes críticas internas. Gobernadores patagónicos y entidades rurales denunciaron la decisión como unilateral y riesgosa, alertando sobre una posible pérdida del estatus internacional de la región. A pesar de que Argentina mantiene el reconocimiento de país libre de aftosa ante la OMSA, la relajación de controles plantea un escenario incierto tanto a nivel comercial como sanitario.