La situación del comercio cárnico en Misiones atraviesa un momento crítico. Desde Cofrade, entidad que nuclea a más de 150 productores de cerdo en la provincia, alertan sobre el creciente ingreso de carne por importación legal desde Brasil y por contrabando desde Paraguay, lo que pone en jaque a los productores y comerciantes locales.
Ariel Casettai, carnicero y referente del sector, explicó que Misiones, al tener el 90% de su territorio como zona de frontera, se ve especialmente afectada por este fenómeno. Los consumidores optan cada vez más por hacer compras del otro lado del puente, donde encuentran precios significativamente más bajos. “Me lo dicen mis propios clientes: no es la misma carne, pero no nos queda otra por la diferencia de precios”, contó Casettai, señalando que los cortes populares como la paleta, hoja y costilla llegan a costar entre $7.000 y $9.000 por kilo en el país.
El ingreso irregular de carne, muchas veces escondida entre motores de autos o en baúles, plantea también un grave problema sanitario. SENASA prohíbe expresamente la entrada de carne no refrigerada o que no cumpla con normas de salubridad. Sin embargo, la necesidad económica y el aumento de precios internos empujan a muchos consumidores a cruzar a Paraguay en busca de alimentos más accesibles.
Además del riesgo para la salud pública, la competencia desleal impacta de lleno en los comercios locales, que enfrentan caídas de ventas, suba de costos y, en muchos casos, reducciones de personal. “La carne subió un 8% en los últimos días. Estamos hablando de mil pesos más por kilo en algunos cortes”, detalló Casettai, reflejando el escenario complejo que vive el rubro en la provincia. La situación afecta no solo al sector cárnico, sino a toda la cadena comercial misionera.
