Los mercados financieros de Brasil reaccionaron este inicio de semana con marcadas caídas tras confirmarse la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta electoral. La sorpresa entre los inversores, que preveían un escenario más favorable para el candidato Flávio Bolsonaro, desencadenó una jornada de fuerte volatilidad en la plaza bursátil y en el mercado de divisas.
El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo registró un derrumbe del 13,4%, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones a través del mecanismo de interrupción automática. Por su parte, el valor del real frente al dólar cedió un 11%, alcanzando cotizaciones máximas superiores a los 5,50 reales por unidad. Las acciones de las empresas con participación estatal y del sector bancario sufrieron los mayores impactos, mientras que las compañías exportadoras lograron mitigar la baja al operar en moneda extranjera.
Analistas económicos señalaron que la mirada del mercado estará puesta en el nombramiento del nuevo ministro de Hacienda y en la definición del presupuesto para el próximo año. A su vez, especialistas locales advirtieron sobre los posibles efectos colaterales para la Argentina, donde la depreciación de la moneda brasileña podría reducir la competitividad de las exportaciones nacionales en la región.
