Boca afrontará este miércoles una verdadera final en la Bombonera cuando reciba a Universidad Católica por la última fecha del Grupo H de la Copa Libertadores. El equipo dirigido por Claudio Úbeda llega tercero en la zona y depende de sí mismo para avanzar a los octavos de final: necesita ganar sí o sí.
El panorama se complicó tras la victoria del conjunto chileno sobre Barcelona en la fecha pasada, resultado que dejó al Xeneize sin margen de error. Además, Cruzeiro jugará en simultáneo su partido en Brasil y, en caso de igualdad de puntos, el desempate favorece al equipo brasileño por los resultados entre ambos.
Si Boca consigue el triunfo, se meterá entre los 16 mejores del continente. Pero una derrota no solo lo dejaría afuera de la Libertadores, sino que además lo enviaría al repechaje de la Copa Sudamericana. Incluso, ese escenario podría abrir la puerta a un posible Superclásico internacional frente a River en las próximas instancias.
