Carteles parecidos, imágenes saturadas e identidades de marca que se pierden en la masa. Tras el primer impacto por el avance de la inteligencia artificial, la necesidad de contar con criterio, arte y estrategia humana volvió a poner en valor a los profesionales del diseño. Claves de un fenómeno que impulsa las inscripciones en la provincia.
Imágenes hiperrealistas en segundos, logos generados con un clic y avisos con la misma estética repetida. La irrupción masiva de la inteligencia artificial generó en su momento incertidumbre sobre el futuro del trabajo creativo, pero el uso cotidiano empezó a mostrar sus propios límites: contenidos colapsados, falta de identidad y marcas que terminan viéndose exactamente iguales.
Ese escenario de saturación provocó un giro inesperado en el mercado educativo y laboral: la revalorización del profesional que piensa, interpreta y crea con estrategia.
Del pico de la IA al regreso de las aulas
“Llegamos a un momento de saturación de imágenes de IA. Es tiempo de devolverle el trabajo a la gente que sabe hacerlo, que son los diseñadores gráficos”, analizó Alina Fernández Lucius, Directora Académica del IPESMI Superior.
Según explica la especialista, tras un periodo de baja demanda donde la carrera corría riesgo de no abrirse por falta de cupo, este ciclo lectivo registró un marcado cambio de tendencia: las consultas para estudiar Diseño Gráfico llegaron a triplicarse y cuadruplicarse en la institución.
Lejos de demonizar la tecnología, el enfoque académico actual pasa por saber utilizarla sin perder el proceso de aprendizaje ni la identidad: “La IA te tira siempre lo mismo y la imagen se deforma. La creatividad humana no solo sirve para resolver un problema visual, sino para detectar qué necesita transmitir una marca”, remarca Fernández Lucius.
Alianza nacional y rápida salida laboral
Para responder a las exigencias actuales del mercado, el IPESMI renovó su plan de estudios mediante un convenio con Nueva Escuela, una prestigiosa institución de Buenos Aires especializada en diseño y comunicación. La propuesta incluye clases híbridas, docentes invitados y aulas virtuales compartidas que amplían la red de contactos de los estudiantes.
Entre los puntos fuertes de la propuesta académica destacan:
Duración y práctica: Es una tecnicatura de 3 años que permite a los alumnos comenzar con sus primeros trabajos independientes o freelance desde el segundo año.
Formación integral: La cursada no se limita al software digital. Combina tecnología con materias analógicas como fotografía, historia del arte, tipografía manual, taller de collage y la tradicional Muestra de Arte y Diseño (MADI).
Sin conocimientos previos: El ingreso no requiere formación previa y cuenta con un cursillo nivelatorio en febrero enfocado en bases de diseño, arte y técnicas de lectocomprensión.
Inscripciones abiertas
En pleno periodo de organización de esquemas familiares y decisiones vocacionales, las inscripciones ya se encuentran abiertas en la sede del IPESMI Superior (Salta 1968, Posadas), con atención de lunes a viernes de 15:00 a 22:30 hs. La institución ofrece bonificaciones por inscripción anticipada de cara al inicio del cursillo de nivelación.
