En medio de los cuestionamientos por su situación patrimonial y bajo una creciente presión política, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, confirmó que se presentará el próximo 2 de julio ante el Senado para brindar su informe de gestión. La decisión llega luego de los reclamos de bloques aliados y opositores, que exigían explicaciones tanto sobre la marcha del Gobierno como sobre las denuncias que involucran al funcionario.
La confirmación fue comunicada mediante una nota enviada a la vicepresidenta Victoria Villarruel, en la que Adorni manifestó su voluntad de cumplir con lo establecido por el artículo 101 de la Constitución Nacional. La definición también ayudó a desactivar una nueva escalada de tensión en la Cámara alta, donde distintos sectores analizaban impulsar una interpelación e incluso una moción de censura en su contra.
El escenario se tensó aún más después de que el funcionario reconociera omisiones en su declaración jurada por más de 500 mil dólares, situación que derivó en cuestionamientos de bloques dialoguistas y en una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Ahora, antes de su exposición, deberá responder las consultas que envíen los senadores, en una presentación que genera fuerte expectativa dentro y fuera del Congreso.
