Irán aseguró este jueves que los recientes bombardeos de Estados Unidos sobre su territorio dejaron “sin efecto en la práctica” el alto el fuego que regía desde el 8 de abril y acusó a Washington de provocar una nueva escalada en Medio Oriente. A través de un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores iraní calificó los ataques como una “violación flagrante” del derecho internacional y advirtió que las consecuencias de la ofensiva recaerán sobre la dirigencia estadounidense.
La respuesta iraní llegó luego de una nueva serie de bombardeos estadounidenses contra distintos puntos estratégicos del país, incluidos objetivos cercanos a Teherán y en la costa del mar Caspio. En paralelo, Teherán elevó el tono contra los países del Golfo Pérsico que permiten operaciones militares norteamericanas desde su territorio, al considerar que se alinearon con la “parte agresora”.
La crisis sumó un nuevo capítulo con la reacción militar iraní contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin, mientras que el gobierno persa anunció además el cierre del estratégico estrecho de Ormuz. La decisión aumenta la preocupación internacional por el impacto que una escalada del conflicto podría tener sobre la estabilidad regional y los mercados energéticos globales.
