La preocupación volvió a instalarse en el mundo del fútbol este domingo luego de que Christian Eriksen se desplomara en pleno partido durante el amistoso internacional entre Dinamarca y Ucrania. El mediocampista cayó al césped tras tomarse el pecho cerca de los 64 minutos de juego, lo que motivó una rápida intervención médica y la posterior suspensión del encuentro.
La escena reavivó el recuerdo de lo ocurrido en la Eurocopa 2021, cuando el futbolista sufrió un paro cardíaco durante un partido frente a Finlandia y debió ser reanimado en el campo de juego. Desde entonces, Eriksen continuó su carrera con un desfibrilador implantado y bajo estricto control médico.
Horas después del incidente, la Federación Danesa de Fútbol informó que el jugador se encontraba consciente y en buen estado general. Además, el cuerpo médico precisó que recuperó el conocimiento rápidamente y abandonó el campo por sus propios medios. Ahora será sometido a estudios complementarios para determinar qué provocó la descompensación, aunque los primeros reportes indicaron que el dispositivo cardíaco respondió correctamente durante la emergencia.
