Este jueves a las 16:00, el INDEC publicará el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril, un dato clave que podría confirmar el fin de una tendencia alcista de diez meses consecutivos. Tras el 3,4% registrado en marzo, las proyecciones privadas son optimistas y anticipan una marcada desaceleración, ubicando la cifra entre el 2,4% y el 2,8%. Este respiro en los precios llega impulsado principalmente por una estabilización en los alimentos y el fin del efecto de arrastre de las devaluaciones previas, aunque el acumulado anual sigue en niveles de alerta.
A pesar de la tendencia a la baja, la presión sobre el bolsillo se sintió con fuerza en rubros específicos durante el último mes. El sector de Educación lideró los aumentos con un 12,1%, seguido por Transporte (4,1%), afectado por las subas en pasajes aéreos y el impacto del conflicto en Medio Oriente en los combustibles, que ya acumulan un alza del 23%. No obstante, la decisión de las petroleras de moderar los ajustes en la última etapa de abril fue uno de los factores que ayudó a contener el índice general cerca de la barrera del 2,5%.
El dato de la Ciudad de Buenos Aires, que marcó un 2,5% el lunes pasado, funciona como el gran anticipo de lo que el organismo nacional informará esta tarde. Hacia adelante, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyecta un camino descendente escalonado, con la esperanza de perforar el piso del 2% mensual a partir de agosto. Por ahora, el país aguarda la cifra oficial de las 16:00 para calibrar el termómetro económico de un primer cuatrimestre que ya acumula casi un 10% de inflación.
