Los surtidores de YPF en Misiones amanecieron este jueves con pizarras renovadas y una sorpresa negativa para el bolsillo. Aunque el CEO de la compañía, Horacio Marín, había anticipado un ajuste del 1% a nivel nacional basado en el análisis de mercado, en las estaciones locales el incremento llegó a tocar el 4,7%. Este nuevo movimiento rompe la promesa de estabilidad del sistema de “buffer de precios” y profundiza la brecha de costos que afecta a la región.
En Posadas, la nafta súper rompió la barrera de los $2.217, mientras que los productos premium como la Infinia ya se ubican en los $2.425. El impacto es dispar pero contundente: el litro de Infinia Diesel escaló hasta los $2.523, confirmando que el traslado al surtidor en el interior del país sigue una lógica mucho más agresiva que la comunicada oficialmente en las redes sociales de la firma.
Con este ajuste, YPF se alinea a las subas previas de Axion y Shell, consolidando un escenario de precios que no da tregua. Mientras la petrolera estatal justifica los cambios por variables de oferta y demanda, los consumidores misioneros enfrentan una realidad donde el combustible súper ya se paga por encima de los $2.200 en todas las banderas, sumando presión a una escalada inflacionaria que parece no encontrar su techo.
