El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión por tres semanas del alto el fuego entre Israel y Líbano, que había comenzado el pasado 16 de abril con una duración inicial de diez días. La decisión se conoció tras una reunión en la Casa Blanca con altos funcionarios y en medio de gestiones para avanzar hacia un acuerdo más amplio.
A través de su red Truth Social, el mandatario aseguró que espera recibir próximamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y al presidente libanés, Joseph Aoun, para profundizar el diálogo. Además, remarcó que Washington continuará colaborando con el Líbano en materia de seguridad frente a la amenaza de Hezbollah.
Sin embargo, la tregua convive con nuevos episodios de violencia: el grupo libanés reportó ataques con cohetes hacia el norte de Israel, mientras que las fuerzas israelíes respondieron con bombardeos en el sur del Líbano, que dejaron víctimas fatales y heridos. En este escenario, la extensión del cese de fuego aparece como una ventana frágil en un conflicto que lleva décadas sin resolución.
