El neurocirujano Leopoldo Luque declaró por primera vez en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y generó un fuerte impacto en la audiencia. El médico negó que el ex futbolista haya atravesado una agonía antes de fallecer y contradijo la principal hipótesis de la fiscalía, que sostiene que esa condición se extendió durante más de 12 horas.
La intervención, realizada de forma sorpresiva en los tribunales de San Isidro, alteró por completo el cronograma: el tribunal dispuso un cuarto intermedio y se suspendieron testimonios clave, entre ellos el de Gianinna Maradona. Durante su exposición, Luque defendió su accionar, cuestionó conclusiones médicas de la investigación y remarcó que la insuficiencia cardíaca “no puede determinarse solo con una autopsia”.
El imputado también rechazó haber aislado a Maradona y aseguró no haber tenido contacto con el personal de enfermería durante la internación domiciliaria. Tras su declaración, se profundizaron los cruces entre fiscalía y defensas, mientras que la audiencia fue reprogramada para el próximo martes. El proceso entra así en una etapa decisiva, con versiones enfrentadas sobre las horas finales del ex capitán argentino.
