No se trata de dar órdenes ni de ocupar un cargo. Para Beatriz Martínez, liderar implica algo mucho más profundo: generar cambios reales en las personas. Durante una entrevista en Red Ciudadana, la mentora volvió a poner el foco en el concepto que atraviesa su trabajo: “Un líder produce otro líder”, afirmó, al definir el liderazgo como la capacidad de transformar comportamientos y hábitos, no de imponer autoridad.
Martínez explicó que el liderazgo se sostiene sobre tres variables inseparables: objetivo, colaboradores y líder. “Un líder sin colaboradores no es líder”, remarcó, diferenciando además entre grupo y equipo de trabajo. En ese marco, desarrolló el modelo de liderazgo situacional: no todos los colaboradores necesitan lo mismo. Algunos requieren capacitación, otros inspiración; algunos demandan acompañamiento constante y otros están listos para recibir delegación plena. La clave, sostuvo, está en detectar el nivel de motivación y de habilidades de cada integrante.
En el tramo final de la charla, la especialista vinculó el liderazgo con la “humanización” de las organizaciones. Lejos de tratarse de una moda, explicó que se trata de construir vínculos genuinos, desarrollar empatía y entender que cada integrante tiene su propia verdad. “Validar al otro como otro”, sintetizó. Una definición que, más que teórica, propone un cambio concreto en la manera de conducir equipos y pensar las organizaciones actuales.
