La embajada de Estados Unidos en Riad, capital de Arabia Saudita, fue alcanzada este martes por drones lanzados por Irán en el marco de la escalada militar en la región. Según autoridades saudíes, el impacto provocó un “incendio limitado” y daños menores en la sede diplomática, mientras que Washington instó a sus ciudadanos a evitar la zona. El episodio se suma a otro ataque previo contra la legación estadounidense en Kuwait.
Ante el deterioro del escenario, el Departamento de Estado ordenó la evacuación del personal no esencial y familiares en Kuwait, Bahrein, Irak, Qatar, Jordania y Emiratos Árabes Unidos, y pidió a sus ciudadanos abandonar más de una docena de países de Medio Oriente. En paralelo, el presidente Donald Trump advirtió que la ofensiva aérea contra la República Islámica “recién comienza” y podría extenderse durante semanas.
El conflicto ya dejó cientos de muertos, en su mayoría en territorio iraní, y amplió su alcance con bombardeos sobre instalaciones nucleares como Natanz —según reportó el Organismo Internacional de Energía Atómica— y ataques cruzados en Líbano entre Israel y Hezbollah. Con el estrecho de Ormuz bajo amenaza y el precio del petróleo en alza, la crisis adquiere un impacto global y sin horizonte claro de desescalada.
