Tras casi 17 horas de sesión, el Senado aprobó en general la reforma laboral por 42 votos a favor y 30 en contra, y dio media sanción a uno de los proyectos centrales del Gobierno de Javier Milei. También fueron avalados los 26 títulos que integran la iniciativa, que ahora pasará a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertirla en ley antes de fin de mes.

La norma impulsa cambios en el régimen de contratación, establece topes a indemnizaciones, habilita convenios por empresa, crea el banco de horas y fija límites al derecho de huelga en servicios esenciales. Además, mantiene aportes obligatorios a gremios con un tope del 2% y a cámaras empresariales del 0,5%, y ratifica que el pago de salarios se canalice a través de entidades bancarias.
El oficialismo reunió apoyos de la UCR, el PRO y bloques provinciales, mientras que el peronismo votó en bloque en contra y denunció la “inconstitucionalidad” del proyecto. Con cruces duros en el recinto y presencia de figuras clave del Ejecutivo, la reforma laboral superó su primera prueba legislativa y quedó a un paso de la definición final.
