El Gobierno de Misiones elevó a $1.800 millones el piso de facturación anual para que las empresas deban actuar como agentes de retención y percepción del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. La medida fue oficializada por la Agencia Tributaria Misiones (ATM) mediante la Resolución General Nº 04-DGR y comenzará a regir desde febrero de 2026.
La actualización busca reducir la cantidad de contribuyentes alcanzados por el régimen y simplificar el cumplimiento de obligaciones fiscales. El nuevo umbral reemplaza al anterior de $1.300 millones, lo que representa un incremento cercano al 35%, por encima de la inflación. Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la decisión apunta a mejorar la competitividad del sector privado y favorecer una mayor circulación de dinero en la economía misionera.

Además, la norma actualizó montos mínimos y exclusiones: no se aplicarán retenciones ni percepciones por importes menores a $14.000 y quedan fuera determinadas operaciones financieras y de servicios públicos. También se incorporó un tope diferencial para empresas con alto porcentaje de ventas a consumidores finales, reforzando el carácter de alivio fiscal de la medida.
