San Lorenzo atraviesa una de las crisis institucionales más profundas de su historia reciente. La renuncia de catorce integrantes de la Comisión Directiva dejó al club en situación de acefalía y obligó a activar un proceso de transición que deberá definir la Asamblea. Afuera del Nuevo Gasómetro, el clima fue de máxima tensión, con hinchas concentrados y fuertes reclamos dirigenciales.
El acta de acefalía, que se terminará de formalizar en las próximas horas, establece que la mesa directiva de la Asamblea asumirá de manera provisoria la conducción del club. A partir de allí, se abren dos caminos: conformar un gobierno de transición o convocar a elecciones. Marcelo Moretti, junto a otros cuatro dirigentes, decidió no renunciar, aunque quedó apartado del manejo institucional.
La jornada estuvo atravesada por conflictos internos, denuncias judiciales y un fuerte desgaste político. Varios directivos fueron citados por la Justicia por presuntas irregularidades administrativas y falta de transparencia contable. San Lorenzo entra ahora en una etapa decisiva, con la urgencia de recuperar estabilidad mientras socios e hinchas esperan señales claras en medio del caos.
