Rosario Central se impuso 2-0 ante Newell’s Old Boys en el estadio Estadio Marcelo Bielsa y celebró una nueva edición del clásico rosarino por el Torneo Apertura 2026. La diferencia estuvo en la jerarquía: Ángel Di María abrió el marcador y Enzo Copetti lo liquidó en el tramo final.
El primer tiempo fue intenso y cambiante, con situaciones claras para ambos. La visita avisó temprano con un centro que casi se mete contra un ángulo y el local respondió con presión alta y un remate que dio en el palo. El duelo se jugaba con dientes apretados y margen mínimo.
El quiebre llegó tras el descanso. Una acción por izquierda terminó con un pase atrás que encontró a Di María sin marca: volea baja, junto al poste, y 1-0. A partir de ahí, el equipo auriazul manejó los tiempos y aprovechó los espacios. A diez del cierre, tras un córner prolongado al segundo palo, Copetti ganó en el área y empujó el segundo.
El triunfo dejó a Central en zona expectante de la tabla, mientras que el conjunto rojinegro sigue comprometido en el fondo y sin reacción clara.
Incidentes tras el partido:
La noche no terminó con el pitazo final. Fuera del estadio se registraron enfrentamientos entre hinchas locales y la policía, con corridas y lanzamiento de proyectiles. El operativo respondió con balas de goma y refuerzos en el Parque Independencia.
En la previa, incluso, el micro del plantel rojinegro fue atacado con piedras al arribar al estadio, en medio del malestar por el presente deportivo. El clásico se jugó adentro, pero la tensión quedó flotando afuera.
